sábado, 5 de noviembre de 2011

Justicia

Hola, querida dama. Hermosa noche, ¿no le parece? Perdone mi intrusión. Tal vez le apetecía dar un paseo, tal vez sólo disfrutaba del paisaje. No importa. Creo que usted y yo deberíamos tener una pequeña charla. ¡Ah! Olvidaba que no hemos sido debidamente presentados. Yo no tengo nombre, me puede llamar V.


"Señora Justicia, le presento a V. V, le presento a la señora Justicia. Encantado, señora Justicia. Buenas noches, V.".


Bien. Ahora ya nos conocemos. De hecho, he sido fan suyo durante mucho tiempo. ¡Oh! Ya sé lo que piensa.. "Pobre chico. Se ha enamorado de mí... como un adolescente". Disculpe señora, no es nada de eso. La he admirado durante mucho tiempo... aunque sólo a distancia. La observaba desde las calles, ahí abajo, cuando era un niño. Yo le decía a mi padre: "¿Quién es esa señora?". Y él contestaba: "Es la señora Justicia". Y entonces yo decía: "¡Qué bonita es!".


Por favor, no se piense que era algo sólo físico. Sé que no es esa clase de chica. No, yo la quería como persona, como un ideal. Pero de eso hace ya mucho tiempo. Me temo que ahora hay otra...


"¿Qué? ¡V! ¡Qué verguenza!¡Me has traicionado por una pícara vanidosa llorona de labios pintados y sonrisa viciosa!".


¿Yo, señora? Permítame que discrepe. ¡Fue su infidelidad la que me lanzó a sus brazos!


(silencio)


¡Ja-ja! Eso la ha sorprendido, ¿no? Pensaba que no conocía su pequeño escarceo, pero no. ¡Lo sé todo! La verdad, no me sorprendió en absoluto saber que le gustaban los hombres de uniforme.


"¿Uniforme? ¿Por qué? No sé de qué estás hablando, V. Tú siempre has sido único para mí..."


¡Mentirosa! ¡Zorra! ¡Puta! ¡Niega ahora que te liaste con él, con el de las botas militares!


(silencio)


¿Y bien? ¿No dices nada? Ya me lo parecía... ¡Al fin te has desenmascarado! Ya no eres mi Justicia. Ahora eres su justicia. ¡Te has acostado con otro! Bien. Es un juego para dos.


"¡Me ahogo! ¡Sob! ¿Qu-quién es ella, V? ¿Cómo se llama?"


Se llama Anarquía. Y me ha enseñado que es mejor amante de lo que tú jamás fuiste. Me ha enseñado que la Justicia carece de sentido sin libertad. Es Honesta. No rompe promesas, como tú, Jezabel. Solía preguntarme por qué nunca me mirabas a los ojos. Ahora ya lo sé. Así que adiós, querida dama. Incluso ahora me entristecería nuestra separación, si no fuera porque ya no eres la mujer que una vez amé.

V, V for Vendetta (Alan Moore)


Me parece un texto muy apropiado para los tiempos que corren, quizá deberíamos replantearnos unas cuántas cosas.

Recuerden el 5 de noviembre...

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